Hilo y fibra

Fundamentos del género de punto de poliéster: la columna vertebral del rendimiento

La columna vertebral del punto de prestaciones es el filamento de poliéster, y la medida decisiva es el denier por filamento: el mismo hilo de 150 denier da ≈3,1 dpf con 48 filamentos y ≈1,0 dpf con 144 —igual peso, dos tejidos completamente distintos—. Filamentos más finos significan más superficie y suavidad; la tenacidad se mide según ISO 2062.

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El poliéster (PET) constituye la base de la gran mayoría de los géneros de punto técnicos actuales. Su elevada tenacidad, su estabilidad dimensional, su secado rápido y su capacidad de gestionar la humedad lo convierten en la fibra de elección para la ropa deportiva, la ropa interior funcional y los textiles técnicos. Lo decisivo para un comprador es entender que el poliéster no es un solo producto, sino una familia que da origen a tejidos de punto muy distintos según la forma del hilo y su procesado.

Hilo de filamento e hilo de fibra cortada

El poliéster se presenta en dos formas básicas de hilo. El hilo de filamento se compone de fibras continuas y largas; su superficie lisa, su brillo y su alta tenacidad lo hacen mayoritario en los géneros de punto técnicos. El hilo de fibra cortada se obtiene hilando fibras cortas con un proceso similar al del algodón; ofrece un tacto más mate, suave y algodonoso, pero es más propenso a la formación de pelusa.

Ventajas que el poliéster aporta al género de punto

  • Larga vida útil gracias a su alta resistencia a la tracción y a la abrasión
  • Baja absorción de humedad: seca rápido y no pesa cuando está mojado
  • Excelente estabilidad dimensional; mantiene la medida tras el termofijado (heat-setting)
  • Alta resistencia a la formación de arrugas y a la pérdida de forma
  • Colores brillantes y con buena solidez al lavado gracias a la tintura con colorantes dispersos
  • Posibilidad de producirlo en finuras de microfibra (más suavidad y mayor superficie específica)

Puntos a vigilar

La absorción natural de humedad del poliéster es baja; por sí solo puede dar una sensación cálida al tacto y retener el sudor. Por eso la gestión de la humedad se resuelve en gran medida mediante la arquitectura del hilo (por ejemplo DTY texturizado o secciones transversales perfiladas), la estructura del punto y un acabado de transporte de la humedad. Además, el poliéster de fibra cortada y los hilos de denier grueso pueden ser propensos al pilling; en usos finales expuestos al roce, la elección del hilo y la densidad del punto deben planificarse en consecuencia. También conviene tener presente la sensibilidad al calor: el planchado y el secado a temperatura alta pueden deformar la fibra.

Conclusión práctica para el comprador

Al definir un género de punto técnico no basta con decir «poliéster». El denier y el número de filamentos, si el filamento está texturizado o no, si se usa microfibra y el paquete de acabado determinan el tacto y la función reales del tejido de punto. Hablar con precisión de estos parámetros alinea desde el principio la mano, la gestión de la humedad y la durabilidad esperadas.

En profundidad: del polímero a la malla — IV, hilatura por fusión y la matemática del denier

Un escalón por debajo de los fundamentos, tres etapas medibles definen el carácter del hilo de poliéster: el peso molecular del polímero (representado por la viscosidad intrínseca), la orientación y la cristalinidad impresas en la línea de hilatura por fusión y, por último, la densidad lineal del hilo junto con su arquitectura de filamentos. Las tres etapas se alimentan entre sí; el comprador solo puede anticipar la resistencia, el tacto y el comportamiento dimensional reales de un tejido de punto leyendo esta cadena de principio a fin.

Viscosidad intrínseca (IV) y peso molecular

La longitud de la cadena de PET se expresa en la práctica mediante la viscosidad intrínseca; con ese fin la norma ASTM D4603 mide la viscosidad inherente en un disolvente 60/40 fenol / 1,1,2,2-tetracloroetano con viscosímetro capilar de vidrio, a una sola concentración, y ese valor se usa como indicador práctico de la viscosidad intrínseca. La viscosidad intrínseca y el peso molecular se relacionan mediante la ecuación de Mark–Houwink–Sakurada [η] = K·Mᵛ (en polímeros flexibles el exponente suele situarse en ~0,5–0,8; para el PET, en torno a ~0,7), y por esa vía se obtiene el peso molecular medio viscosimétrico Mᵥ. La regla práctica es simple: más IV → cadena más larga → mayor viscosidad del fundido y mayor potencial de tenacidad de la fibra. Por eso el POY/FDY para prendas se sitúa típicamente en ~0,62–0,68 dL/g, mientras que los grados para botella y técnicos (de alta tenacidad) suben claramente más (~0,70–0,85+ dL/g). Como la degradación térmica e hidrolítica durante la hilatura por fusión resta algo de IV, la IV de la materia prima se elige algo por encima de la propiedad objetivo del hilo.

Hilatura por fusión: la diferencia de orientación entre POY y FDY

El polímero se funde y se extruye a través de los capilares de la hilera (spinneret); la línea de filamentos, solidificada por el aire de la cámara de enfriamiento (quench), adquiere una estructura interna distinta según la velocidad de bobinado. El POY (hilo parcialmente orientado), obtenido a velocidad de bobinado baja o media, se encuentra en un estado metaestable: las cadenas moleculares están parcialmente orientadas, la cristalinidad es baja y queda un alargamiento alto (reserva de estirado) — por eso el POY no suele usarse solo, sino como entrada de la etapa de texturizado (DTY) o de estirado-texturizado. El FDY (hilo totalmente estirado) se estira en la misma línea pasando por rodillos godet calentados y se termofija; el resultado es un hilo estable, de orientación y cristalinidad altas, alargamiento residual bajo y listo para tejer en punto o en calada directamente.

Relación estructura–propiedad: orientación y birrefringencia

La relación estructura–propiedad es coherente: al aumentar la velocidad de bobinado/estirado, aumentan la orientación molecular, la cristalinidad y la birrefringencia; el alargamiento a la rotura y la reserva de estirado restante bajan. Por eso la birrefringencia se vigila como indicador de orientación en línea. Consecuencia práctica: incluso con el mismo denier, un hilo más orientado da mayor módulo y tenacidad, y menor encogimiento térmico — es decir, la estabilidad dimensional del tejido de punto empieza a decidirse ya en la línea de hilatura.

POY y FDY: carácter típico de la etapa de hilatura por fusión (PET para prendas)
ParámetroPOY (parcialmente orientado)FDY (totalmente estirado)
Velocidad de bobinado típica~2.800–3.500 m/mintras el estirado ~4.000–6.000 m/min
Etapa de estiradoSeparada (DTY / estirado-texturizado)Integrada en línea, godet calentado (~80–120 °C)
Orientación molecular / cristalinidadBaja–mediaAlta
Alargamiento residual (a la rotura)AltoBajo
Uso típicoEntrada de texturizado / estiradoFilamento liso y estable — punto/calada directos

La matemática del denier, el dtex y la finura por filamento (dpf)

La densidad lineal del hilo es un valor masa/longitud medido directamente y es el idioma común de la comparación: denier = gramos en 9.000 m, tex = gramos en 1.000 m, dtex = gramos en 10.000 m. La conversión es fija: dtex = denier × 1,111 (denier = dtex × 0,9). La densidad lineal se determina en laboratorio por el método de la madeja (skein) según ISO 2060; la tenacidad y el alargamiento a la rotura del hilo se miden en ensayo de tracción según ISO 2062 (equivalente ASTM D2256) y se reportan normalmente como tenacidad en cN/dtex.

El parámetro verdaderamente distintivo es la finura por filamento: dpf = denier total ÷ número de filamentos. Por eso «150 denier / 48 filamentos» (≈3,1 dpf) y «150 denier / 144 filamentos» (≈1,0 dpf) pesan lo mismo pero son dos tejidos de punto completamente distintos; cuanto más fino es el filamento, mayores son la superficie específica, la suavidad, la cobertura y la difusión capilar de la humedad, y por debajo de ~1 dpf se entra en el terreno de la microfibra. Al hablar de un género de punto técnico el orden es, por tanto, «denier/filamentos (→ dpf), POY o FDY, texturizado o no»; ese trío define el tacto y la función del tejido de punto ya en la línea de hilatura.

Preguntas frecuentes

¿Basta con escribir «poliéster» en un pliego?

No basta. La medida que distingue es el título por filamento (dpf = denier total ÷ número de filamentos): el mismo hilo de 150 denier da unos 3,1 dpf con 48 filamentos y unos 1,0 dpf con 144 — MISMO PESO, dos tejidos completamente distintos. Cuanto más fino el filamento, mayores son superficie, suavidad, cobertura y difusión capilar; por debajo de 1 dpf aproximadamente se entra en microfibra.

¿Qué diferencia hay entre hilo de filamento e hilo de fibra cortada?

El hilo de filamento se compone de fibras largas continuas; su superficie lisa, su brillo y su alta tenacidad lo sitúan en la mayoría de los géneros de punto performance. El hilo de fibra cortada se hila al estilo algodonero a partir de fibras cortas: resulta más mate, más suave y más cercano al algodón en tacto, pero es más propenso al pilling.

Elijamos juntos el género de punto adecuado para su proyecto.

Si las guías no han respondido a su pregunta, hablen con nuestro equipo; planificamos el gramaje y la composición a la medida de sus necesidades.

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